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Escuela Roosevelt

Desde el 2017 uno de nuestros proyectos es la Escuela Roosevelt, donde trabajamos con niños con discapacidad motríz, parálisis cerebral y autismo.
En este centro trabajamos con objetivos focalizados y personalizados para cada niño.

Estos se encuentran dentro de tres objetivos generales: aspectos motrices, conductuales y vinculares; todos planteados por diferentes profesionales de la institución, teniendo en cuenta las necesidades de cada uno.

Cada dupla (perro-guía) trabaja con un niño a la vez y es a partir de ese vínculo que se genera en cada encuentro un motivador y facilitador para las distintas actividades propuestas.

El perro ayuda a crear un entorno lúdico y agradable promoviendo que los niños muestren mayor recepción, motivación y participación en las actividades que se realizan y con ello una mejor predisposición e iniciativa a participar en su evolución terapéutica.
 

Hogar Isreaelita

Cuando nos dirigimos a poblaciones de adultos mayores, como es el caso del Hogar Israelita, nuestro objetivo es estimular la motivación y las ganas de participar en actividades grupales recreativas, así como también aumentar la interacción social entre ellos, ayudarlos a mejorar la atención, disminuir el sentimiento de soledad y aumentar la actividad física.

Está demostrado que la presencia de un animal puede ser beneficiosa en muchos sentidos para personas que viven en residenciales.
Nuestra propuesta, planificada en conjunto con quienes trabajan allí, varía con cada persona, pero entre otras cosas se trabaja la estimulación a través de la interacción humano/perro, la comunicación verbal y no verbal, la memoria, motricidad fina y gruesa.

En este tipo de población encontramos personas con diversos deterioros cognitivos que tal vez no recuerdan muchas cosas, pero sí el nombre de los perros del equipo y las actividades favoritas de los mismos, o personas con movilidad reducida que disfrutan de pasear a los perros dentro del predio sosteniéndole la correa con la ayuda de su guía.

CASMU
Internación Pediátrica

En 2022 conquistamos por primera vez el ámbito de la salud.
En el Casmu estamos trabajando específicamente en el área de internación pediátrica, con niños que rondan entre los 0 y 15 años.

Cada intervención es individual con cada paciente para poder trabajar de manera personal teniendo en cuenta la edad y necesidades de cada uno y contribuir además a motivar el proceso terapéutico para que el paciente cumpla con el tratamiento médico indicado de manera disfrutable y acelerada.

Se ha comprobado que las IAP en ambientes hospitalarios pediátricos tienen diferentes beneficios psicológicos y emocionales, como la reducción de estrés y ansiedad generado por el mismo ambiente hospitalario y tratamientos invasivos.
En este tipo de población buscamos el bienestar emocional sobre todas las cosas, evitar la sensación de soledad y el aislamiento, disminuir los estados depresivos generados por la situación de enfermedad y comprender el amor incondicional de los perros.

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